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APLICACIÓN DEL CDI ENTRE PERÚ Y CHILE EN CONSORCIO SIN CONTABILIDAD INDEPENDIENTE

APLICACIÓN DEL CDI ENTRE PERÚ Y CHILE EN CONSORCIO SIN CONTABILIDAD INDEPENDIENTE

Con fecha 24 de noviembre de 2020, SUNAT publicó el Informe Nº 111-2020/SUNAT, el mismo que absuelve una consulta referida al tratamiento tributario de las rentas obtenidas por una persona jurídica residente en Chile que integra un contrato de consorcio sin contabilidad independiente con una empresa domiciliada en Perú, generadas por los servicios que el consorcio presta en el Perú y que no se configura como un establecimiento permanente.

Al respecto, el artículo 1 del Convenio para evitar la doble tributación y para prevenir la evasión fiscal en relación al Impuesto a la Renta y al Patrimonio (CDI), suscrito entre Perú y Chile, establece que este se aplica a las personas residentes de uno o de ambos Estados Contratantes; y los incisos d) y e) del párrafo 1 de su artículo 3 señalan que, a menos que de su contexto se infiera una interpretación diferente, el término “persona” comprende las personas naturales, las sociedades y cualquier otra agrupación de personas; y el término “sociedad” significa cualquier persona jurídica o cualquier entidad que se considere persona jurídica a efectos impositivos.

Asimismo, el Convenio se aplica a los impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio exigibles por cada uno de los Estados Contratantes. En particular, en el caso de Perú, los impuestos establecidos en la Ley del Impuesto a la Renta (LIR).

A fin de determinar el tratamiento de la operación planteada, resulta necesario determinar:

(i)      Si el supuesto bajo análisis se encuentra dentro del alcance del Convenio, es decir, si existe una persona residente en Chile que obtenga rentas gravadas en el Perú; y,

(ii)      La regla de distribución que sea aplicable conforme con las disposiciones del Convenio, atendiendo al tipo de renta que se obtenga.

Ahora bien, el artículo 6 de la LIR dispone que, en caso de contribuyentes no domiciliados en el país, de las sucursales, agencias u otros establecimientos permanentes de empresas unipersonales, sociedades y entidades de cualquier naturaleza constituidas en el exterior a que se refiere el inciso e) de su artículo 7, el impuesto a la renta recae solo sobre las rentas gravadas de fuente peruana.

Adicionalmente, el artículo 14 de la LIR prevé que, tratándose de consorcios y demás contratos de colaboración empresarial que no lleven contabilidad independiente, las rentas serán atribuidas a las personas naturales o jurídicas que las integran o que sean parte contratante.

Teniendo en cuenta lo anterior, los consorcios sin contabilidad independiente no se encontrarían comprendidos dentro del ámbito de aplicación del Convenio, ya que no son propiamente personas naturales, personas jurídicas o entidades que se consideren personas jurídicas a efectos del Impuesto a la Renta.

Es asi que, en este caso al tratarse de un consorcio sin contabilidad independiente, la persona jurídica chilena es la que puede invocar la aplicación del Convenio en el Perú para ser gravada con arreglo a este, respecto a las rentas de fuente peruana que se le atribuyan por integrar dicho consorcio.

Sobre la regla de distribución que es aplicable, conforme con lo previsto en el párrafo 1 del artículo 7 del Convenio, a menos que sea de aplicación otros artículos del mencionado Convenio, los beneficios de una empresa de un Estado Contratante solamente pueden someterse a imposición en ese Estado, a no ser que la empresa realice su actividad en el otro Estado Contratante por medio de un establecimiento permanente situado en él, en cuyo caso, los beneficios de la empresa pueden someterse a imposición en el otro Estado, pero solo en la medida en que puedan atribuirse a ese establecimiento permanente.

En ese sentido, SUNAT adopta el siguiente criterio:

“Las rentas obtenidas por una persona jurídica residente en Chile que integra un contrato de consorcio sin contabilidad independiente con una empresa domiciliada en el país, por los servicios que el consorcio presta en el Perú, y que no cumple con las condiciones establecidas en el Convenio para que se constituya como un establecimiento permanente, no se encontrarán gravadas con el impuesto a la renta en el Perú, en tanto tales rentas se encuentren comprendidas en el artículo 7 del Convenio.”